La reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) suma definiciones relevantes para empresas que estén evaluando inversiones productivas en Argentina.
Si bien todavía restan algunas normas complementarias para su implementación operativa, el nuevo marco ya permite identificar con mayor claridad los beneficios fiscales del RIMI, los requisitos de acceso y los tipos de inversiones que podrían quedar alcanzados.
¿Qué es el RIMI?
El RIMI es un régimen orientado a promover inversiones productivas mediante incentivos fiscales para determinadas empresas. Entre sus principales beneficios, contempla la posibilidad de aplicar amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y recuperar el saldo a favor de IVA vinculado a las inversiones comprendidas.
En este contexto, la reciente reglamentación del RIMI aporta mayor precisión sobre cómo podría implementarse el régimen en la práctica y qué aspectos deberían revisar hoy las empresas con proyectos de inversión en análisis.
Reglamentación del RIMI: qué cambia en la práctica
La reglamentación introduce definiciones concretas sobre plazos, requisitos y condiciones de aplicación del régimen.
1. El plazo para realizar inversiones todavía no comenzó a correr
Aunque el régimen ya fue reglamentado, el plazo de dos años para realizar las inversiones comenzará a computarse recién cuando se publique la Resolución Conjunta complementaria de los organismos competentes.
Este punto es relevante porque impacta directamente en la planificación de proyectos y en la evaluación del momento en que podría aprovecharse el beneficio.
2. La puesta en marcha puede ser posterior al plazo de inversión
Otro aspecto importante es que la reglamentación admite que la puesta en marcha de la inversión pueda verificarse con posterioridad al vencimiento del plazo para invertir.
En términos prácticos, esto amplía el marco de análisis para proyectos cuya ejecución y entrada en funcionamiento no se produzcan en forma inmediata.
3. El Certificado PyME pasa a ser un requisito relevante
La norma también aclara que las empresas deberán contar con Certificado PyME al inicio del ejercicio fiscal en el cual efectivicen la primera inversión alcanzada por el régimen.
Por eso, además del análisis técnico del proyecto, será importante revisar anticipadamente el cumplimiento de este requisito formal.
Qué inversiones pueden quedar alcanzadas por el RIMI
Uno de los aportes más útiles de la reglamentación es que delimita mejor el universo de inversiones comprendidas.
Entre las inversiones que podrían quedar alcanzadas por el régimen de incentivo para medianas inversiones se incluyen:
- Bienes muebles nuevos amortizables, siempre que encuadren dentro de determinadas categorías específicas.
- Equipos de riego, orientados a mejorar la gestión del recurso hídrico y la productividad.
- Mallas antigranizo, bajo ciertas características técnicas.
- Semovientes, en los supuestos previstos por la norma.
- Obras, incluyendo determinados bienes y gastos vinculados a su instalación.
- Bienes de alta eficiencia energética, asociados a generación, almacenamiento, transporte u optimización del consumo de energía.
Este punto resulta especialmente relevante para compañías que estén evaluando inversiones en activos productivos, infraestructura o eficiencia energética.
Cuándo se aplican los beneficios fiscales del RIMI
La reglamentación también aclara un aspecto central: el beneficio fiscal se aplicará en el ejercicio fiscal en el que se verifique la puesta en marcha de la inversión productiva, siempre que se cumplan las condiciones exigibles.
Esto significa que no solo importa si la inversión encuadra, sino también cuándo entra efectivamente en funcionamiento, ya que ese momento tendrá impacto en el aprovechamiento de los beneficios.
Por qué conviene analizar hoy el RIMI
La reglamentación del RIMI en Argentina abre una instancia concreta para revisar proyectos en curso o en evaluación desde una perspectiva fiscal y operativa.
En particular, puede resultar relevante analizar:
- si la inversión proyectada podría quedar alcanzada por el régimen;
- qué requisitos deberían cumplirse;
- cuál sería el momento de puesta en marcha;
- y de qué forma podrían aprovecharse los beneficios fiscales previstos.
En otras palabras, el RIMI deja de ser solo un anuncio normativo y empieza a convertirse en un tema de análisis práctico para empresas con decisiones de inversión en agenda.
RIMI: una oportunidad para revisar proyectos de inversión productiva
La reglamentación aporta mayor claridad sobre el alcance del régimen y brinda elementos concretos para evaluar su eventual aplicación en cada caso.
Para empresas con proyectos de inversión productiva, este puede ser un momento oportuno para revisar estructura, tiempos, requisitos y potencial impacto fiscal del nuevo esquema.
Desde Andersen podemos acompañarlos en la revisión del encuadre, los requisitos y la oportunidad de aplicación del RIMI según las características de cada inversión. Si quieren evaluar su alcance en función de un proyecto concreto, podemos coordinar una reunión.
Felix Jose Rolando
Tax Partner
felix.rolando@ar.Andersen.com